Síndrome de Rokitansky, nacer sin útero ni vagina

Este síndrome que afecta a una de cada 5000 mujeres en el mundo conlleva una serie de complicaciones. Una de ellas se presenta en el momento de mantener relaciones íntimas con sus parejas, ya que carecen de vagina, o no la tienen del todo desarrollada.

La protagonista de esta historia, Joanna, había nacido sin una vagina funcional y por ello tuvo que someterse a una operación para fabricarle una, con el fin de poder tener relaciones sexuales. Después de la operación, y aun habiendo estado haciendo ejercicios vaginales para expandir el cuello uterino, el tamaño de su vagina seguía siendo reducido y las relaciones íntimas eran dolorosas, por lo que tuvo que volver a pasar por el quirófano.

En España, no hay muchas asociaciones dedicadas a brindar apoyo a las mujeres con el Síndrome de Rokitansky. Aunque poco a poco, están empezando a surgir, como A.M.A.R., fundada en el año 2009 en la ciudad de Barcelona por cuatro mujeres que se dieron cuenta del alivio que suponía para ellas contar su problema y compartir sus experiencias.

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